A triple sesión, por diez días
Mazatlán, Sinaloa._ 14 de diciembre de 2018. Los días de trabajo Xoloitzcuintle comienzan apenas amanece y concluyen, cuando la oscuridad
gobierna tierra sinaloense.


Todo comienza en punto de las 07:30 horas. La primera instrucción del Preparador Físico Fabián Bazán a sus jugadores es presentarse ante la
báscula, para que el nutriólogo Pedro García lleve un registro diario de
su peso.

“Los jugadores están bien, están predispuestos” comenta Bazán, quien hace un balance de cómo recibió al grupo de trabajo.
“Pero tenemos que ajustarnos mucho para los valores de alta
competencia que han evolucionado en todas las décadas. A mí me ha tocado trabajar en cuatro décadas ya, porque empecé muy joven, entrené
jugadores de los años 80, de los 90 y estos chicos millenial. Ahora ya casi voy llegando al 2020”, añade.


Son dos modos de entrenamiento a los que se está sometiendo a todo el primer equipo. Ambos de tres sesiones, pero uno de ellos contempla una
sesión audiovisual.


Una vez habiendo atendido la báscula, el jugador toma un tentempié y antes que el reloj marque las 08:00 horas, va al campo para trabajar al
menos 80 minutos. Llega el momento de tomar una ducha y poder ir a desayunar poco después de las 10:30 horas.


“Cuando empecé entrenaba con equipos (que recorrían) siete kilómetros por partido y hoy estamos hablando de prácticamente 12 kilómetros, pero
con rangos de intensidad muy altos. Eso hace que los jugadores deban estar preparador de una forma totalmente meticulosa.


“Pelé decidía en cinco segundos cuando le venía el adversario. Maradona estaba entre los dos segundos, dos segundos y medio. Hoy, los altos
performance como Messi y esa gente, tienen que decidir en milésimas de segundo. Han bajado casi cuatro segundos de tiempo de decisión”, explica
Bazán.


La segunda sesión inicia al media día. Habiendo desayunado toman un descanso y regresan a un módulo de fuerza de al menos 40 minutos.
Aproximadamente a las 13:00 horas, llega la hora de comer y dormir un promedio de tres horas, para regresar al campo y someterse a un periodo
de trabajo de 80 minutos.

“Yo lo que encuentro son evoluciones corporales que hay que producir y lógicamente los equipos deben cambiar con esas evoluciones”, explica.


El segundo módulo de trabajo es similar pero una de las tres sesiones contempla una hora de video y análisis de metodologías de trabajo.

“El objetivo general es clasificar, pero qué hago para llegar al objetivo. Debo tener a los jugadores en su mayoría disponibles para que
el entrenador pueda contar con ellos”.


Con Fabián Bazán, trabajan Sergio González como segundo Preparador Físico, Noé Santiago como ayudante, el nutriólogo Pedro García, José María Bazán, quien es Auxiliar
Técnico y responsable del trabajo técnico-táctico específico y todos encabezados por el Director Técnico Oscar Pareja.